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viernes, 28 de octubre de 2011

Clases del 27.10.11 y 28.10.11

Las clases de esta semana se han dedicado a desarrollar el comienzo del tema 6 "La reorganización postfordista: toyotismo y calidad". A lo largo de este tema nos vamos a centrar en los cambios drásticos que sufrirá el fordismo a partir de la década de los setenta y que van a dar lugar a un nuevo régimen socioeconómico: el post-fordismo. En las sesiones se han presentado los siguientes puntos:

1) Antes de nada, hemos cerrado el tema 5 con una referencia a la noción de cooperación de Chester Barnard y a la importancia de la sociología funcionalista en la América de la década de los cincuenta, con su énfasis en la integración.

2) Una vez en el tema 6, se ha explicado que antes de la crisis ya habían surgido críticas a la idea de burocracia como organización ideal. Frente a la noción de burocracia como ejemplo paradigmático de racionalidad, y de la propia racionalidad científica como modelo de organización del trabajo (como por ejemplo en la Organización Científica del Trabajo de Taylor), en la década de los sesenta se empieza a generar en las sociedades industriales un creciente discurso crítico con la idea de burocracia y racionalidad. Una de las críticas que se realiza a la burocracia en los años cincuenta y sesenta es, sin lugar a dudas, la relativa a sus disfunciones. Esta crítica la expresan autores como los norteamericano Robert Merton y Alvin Gouldner. En general, estos teóricos tratan de mostrar las limitaciones que tiene la burocracia como herramienta organizativa, ya que presenta problemas que hacen dudar de su superioridad técnica. Merton hace hincapié en la rigidez e impersonalidad de trato de la burocracia; Gouldner, en la existencia de diferentes modelos de burocracia.

3) A continuación, se ha prestado atención a la relación entre élites burocráticas y poder, viendo dos teorías. Por ejemplo Robert Michels había postulado la existencia de una Ley de Hierro de la Oligarquía que sofocaba la democracia interna de los partidos políticos en favor de la eficiencia y el control por parte de una élite. Esto se puede extrapolar al mundo empresarial. Galbraith por su parte denunciaba el papel de la tecnoestructura, en la que los poderosos directivos de las organizaciones terminaban influyendo en la política y en el aparato militar de las naciones.

4) Por último, se ha concluido indicando que, pese a que el fordismo como sistema ha servido para garantizar un ascenso generalizado del nivel de vida, en un momento detreminado se encontró con límites que llevaron a su crisis. Así, la explosión del consumismo llevó a que, en un momento determinado, su método de producción en serie no se pudiese adaptar a un mercado muy fragmentado en gustos y necesidades; la contracultura de la década de los sesenta, promotora de valores lúdicos y hedonistas, rechazase la vida gris de los trabajadores fordistas; y se disparasen los conflictos sociales y laborales, llevando a una caída de la rentabilidad empresarial. En 1973 estalla la crisis del petróleo, y comienza a reflexionarse sobre la posibilidad de una reforma del sistema fordista.

Para preparar este tema, los apuntes de clase son más que suficientes. Si se desea profundizar en algunos aspectos, se pueden consultar los siguientes textos:

- López Pintor, Rafael (1995), Sociología Industrial, 259-261, 265-266.
- J. Macionis y K. Plummer (2007), Sociología, p. 144.